viernes, 18 de diciembre de 2009

¡365 días de grandes personas y bellos momentos!


¿Qué es en verdad apagar una vela más?

No se trata de ganar una arruga y ser un año mayor. Tampoco se trata de una simple excusa para divertirse ni para recibir regalos.

Se fue un año más, aunque yo no lo vea así. Más bien viene un nuevo año, con más alegrías y lleno de proyectos.
Cumplí un año más de vida, y por más que lo divida, lo sume, lo reste y lo multiplique, no consigo otro resultado.
Todo esto=365 días de alegría y mucha buena onda.

Y eso no se lo debo a nadie más que a ustedes.

Papá, mamá, abuelo, mis hermanos, mi familia en general, mis amigos.

Esos amigos pasajeros, esos que se mantienen a lado mío a pesar de la distancia y los años, esos que están ahí nomás, no a la vuelta de la esquina, pero sí adentro de mi corazón.

Cumplí 21 primaveras, pero literalmente primavera. Lleno de colores, de alegrías, pasiones, con muchos sueños, ideales, metas, objetivos y proyectos. Unos concretados, otros por concretarse.

Cumplí 21 años. 21 años de dicha, de aventuras, desventuras, amores, desamores, de altos y de bajos. Veintiún años de risas y de lágrimas, de tristezas y alegrías. Pero sobre todo cumplí 21 años de VIDA.

Años en que aprendí que la AMISTAD es lo más bello y la cosa más invaluable que existe. Y que la SINCERIDAD es el mayor valor pero que también puede llegar a ser de doble filo si uno no controla los impulsos. Que el AMOR es lo más hermoso, y que no necesariamente hace doler, también sana. Que es el TIEMPO el mejor remedio, que todo lo cura. Y que la SONRISA es el mejor medicamento, que no cuesta caro y que da brillo y luz a quien la ofrece y le regala buena vibra a quien lo recibe. Que solamente los SUEÑOS siguen siendo gratis y que REALIZARLOS es lo máximo a lo que podemos llegar. Porque TODO es POCO para la INMENSIDAD DEL ALMA.

Soy de las que creen firmemente que cada cosa, buena, mala o pésima, ayuda a crecer, que absolutamente todo lo que nos ocurre es por algo, por un motivo en concreto. Ya decía alguien, los buenos días te dan felicidad y los malos días, EXPERIENCIA.
A lo largo de mi diminuta existencia, conocí gente maravillosa. Y es que considero a la vida misma como un TREN. En cada vagón van subiendo distintas personas... Algunas de ellas bajarán en la próxima estación, otras irán con nosotros hasta el final de nuestro viaje. Pero de todos me llevaré algo, sé que al final del viaje bajaré del tren llevándome pedacitos de cada personita especial.

Gracias a ustedes por estar ahí cada día de mi vida. Cada minuto de este maravilloso año que nos deja, que se nos fue volando, pero que me ayudó a crecer magníficamente. Hice teatro, canté, bailé, laburé… Fui contra mi principio: el de hacer siempre cosas que me apasionen. Pero crecí, maduré, cobré experiencia, descubrí nuevas habilidades propias, conocí gente maravillosa… Y viví cosas de las que no me arrepiento. De todas saqué algo bueno, de todas me llevé algo.

Cada cosa me ayudó a ser la mujer que soy HOY. Todo, absolutamente todo... Me llevó a entender que la felicidad plena es casi imposible. Que la misma no son más que pedacitos de personas, trocitos de vidas y bellos momentos compartidos… En compañía de buena gente... Como ustedes!

Gracias por tanto. Por quererme y aceptarme tal cual soy, con mis defectos, mis virtudes, con mis luces y mis enigmas, con mis locas ocurrencias y mis apasionantes ideas. Sé que no es fácil eso, no es fácil tolerar a una extratrerrestre que vive su mundo, en un pequeño asteroide existencial pero que puede resultar extremadamente humana si lo percibiera. Yo sé que todo se lo debo a ustedes. Y nunca, jamás podría terminar de agradecerles por tanto cariño que me dan. ¡Mil gracias por ser parte de este Asteroide!

Y no los quiero... Yo los AMO!
Los amo por el simple hecho de existir, por la sencilla y única razón de saber que están ahí, que tienen dos oídos, dos hombros y dos brazos, para escucharme, consolarme y abrazarme. Gracias por sus consejos, sus palabras, sus chistes, su compañía... Porque sin ustedes, este Asteroide nunca habría sido lo mismo.

Gracias por ser parte FUNDAMENTAL de mi vida... Y por haber estado conmigo un año más.

Y disculpas. Si herí a alguien, si lastimé sin darme cuenta... Nunca quise hacerlo, pero está en mi naturaleza resultar bruta e impulsiva por momentos. Nunca haría algo que los dañara, solo por ser lo que son para mí... Las personas que enriquecen y maravillan mi existencia.

A los amigos de siempre, ya saben, no necesito recordarles que son indispensables para mí y que siempre estaré para ustedes. Y los nuevos amigos que llegaron y tocaron a mi puerta... espero que sigamos siéndolo pese al paso del tiempo, simplemente porque sé que son grandiosos... Así, tal cual.

Y a mi disfuncional pero demasiada preciada familia... Sin su apoyo, sin ustedes... Yo no soy absolutamente NADA!

Y claro, mi más especial agradecimiento a una de las personas más imprescindibles de mi vida. Alguien que ya no está conmigo físicamente, pero que es mi luz, mi guía, mi esperanza, mi subconciente, mi ángel guardián... La persona que bendice cada paso que doy... ABUELA. Porque sé que todas las decisiones acertadas que tomé, fueron gracias a ella, a su apoyo existencial e incondicional, desde allá. Porque sí, no puede estar en otro lado que no sea el Cielo, allá donde van las almas puras y buenas. Ahí estás, abu! Ahí y en mi corazón... En NUESTROS CORAZONES.

Palabras más, palabras menos...
De corazón, GRACIAS!

Ahora sigamos dándole para adelante, a seguir viendo siempre el vaso medio lleno. Estas fiestas prometo no deprimirme, disfrutarlas más y el próximo año prometo seguir ENAMORADA DE LA VIDA!

Seguimos cazando SUEÑOS y esperando el CAMBIO. Nada es imposible cuando lo que hacemos sale del CORAZÓN!

La suerte es el pretexto de los cobardes y fracasados, decía Pablo Neruda. Por eso... Éxitos siempre!

¡LOS AMO! :D

sábado, 12 de diciembre de 2009

Paraguay y los derechos humanos


El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos. Tras este acto histórico, se dispuso que fuera "distribuido, expuesto, leído y comentado en las escuelas y otros establecimientos de enseñanza, sin distinción fundada en la condición política de los países o de los territorios".

Es así como nace esta fecha memorable. Pero… ¿qué son en realidad los derechos humanos?

Libertad, paz y justicia en el mundo. Dignidad para todos.
El derecho humano es un compromiso con la dignidad y la justicia a escala universal. No se trata de un lujo ni una lista de deseos, se trata de los valores básicos de todos nosotros, de la dignidad humana que es inherente a la no discriminación, a la igualdad, a la equidad en todos los lugares y en todo momento. Esta Declaración es universal, nos incluye a todos.

Desde su aprobación en 1948, la Declaración ha sido y sigue siendo una fuente de inspiración de los esfuerzos nacionales e internacionales para promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales.

A lo largo de la historia mundial, los mismos se han visto vilmente afectados y alterados. Desde los negros hasta los judíos y hasta los pobres y esclavos.

A 61 años de de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Paraguay sigue aplazado en varios aspectos. Las condiciones penitenciarias, la corrupción en la Policía y los pocos avances en salud y educación, son solo algunos de los aspectos que nos retrasan socialmente a nivel mundial.

La cárcel de Tacumbú, como muchos lo describen, es como el mismísimo infierno, pero en el más acá, no en el más allá. Las condiciones siguen siendo pobres e inhumanas, la policía sigue padeciendo de altos niveles de corrupción, de la débil capacidad de investigación para combatir el crimen y mucho menos para garantizar los derechos de las personas.

El representante regional para América del Sur de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, Amerigo Incalcaterra, refirió que Paraguay sigue enfrentándose a la problemática del acceso a la tierra, además del poco avance en el mejoramiento de la educación en guaraní y de la inclusión de indígenas en el sistema educativo. Mencionando que estos últimos puntos señalaba Fernando Lugo como sus mayores prioridades antes de asumir la Presidencia de la República.

Hasta hoy día, la discriminación sigue siendo un tema a tratar, en cuanto a patrones sociales, étnicos, urbanos, rurales, de la mujer y los niños. Los subempleos, el trabajo infantil, la violencia doméstica y la trata de personas.
Hablamos de derechos humanos, de un país democrático y de los valores conservadores del paraguayo. Conmemoramos el 61º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos durante un acto en el Palacio de Gobierno el 10 de diciembre pasado, hablamos de ello como algo corriente, pero ¿dónde están en realidad? ¿Guardados bajo la cama? ¿En el ropero?

No podemos hablar de los derechos humanos en un país disfrazado de una democracia enmascarada, en donde no hay oportunidad ni participación juvenil, en donde el arte está mal visto y casi desterrado, en donde discriminamos a nuestros ARTISTAS y damos plata a extranjeros que vienen a ofrecernos más de lo mismo nomás.

En fin, qué derecho tenemos para hablar de los derechos humanos teniendo a niños en la calle que poco a poco se van degenerando mientras los padres se sientan en una esquina a verlos pedir dinero. De qué derecho humano hablamos cuando la IMPUNIDAD y la CORRUPCIÓN son el pan nuestro de cada día. Cuando la justicia es más mito que el mismísimo Jasy Jatere. Cuando sabemos más de los hijos de nuestro presidente que de su programa de Gobierno.

De qué derecho humano podemos hablar cuando la educación no es gratuita, solo alcanza a unos cuantos y resulta ser mediocre. Qué clase de derecho humano es el que permite a nuestra gente emigrar a otros países dejando familias huérfanas y disfuncionales para poder ganarse el pan de cada día. Qué clase de derecho es aquel que no reacciona ante el aborto y que tampoco invierte en educación sexual para evitar el embarazo no deseado que en un futuro formarán niños/as desamparados/as.

¿Dónde queda el derecho humano en un país sin oportunidades para los discapacitados? Donde una persona de edad (léase anciano/a) no puede subir a un bus y si lo hace nadie le cede asiento. Lo mismo con una embarazada. Donde hay que tener más pantalones para sobrevivir al viaje tormentoso y haciendo malabares para no llegar bajo la rueda.

¿De qué DERECHO HUMANO hablamos cuando los mismos son pisoteados una y otra vez y lo fueron a lo largo de la historia?

El día es hoy. O cambiamos ahora o nunca. Hagamos algo diferente para conseguir diferentes resultados. Si siempre hacemos lo mismo y estamos como estamos, ¿no será que deberíamos cambiar la antigua metodología por una distinta? Así al menos seguiremos el paso al progreso.
¡EL PARAGUAYO PUEDE!
Es kaigue nomás… (y me incluyo).

Todos somos diferentes, pero con los mismos derechos. Y el más importante : la VIDA! La ubicación geográfica, el color de piel y la religión pasan a ser secundarios cuando existe igualdad.
¿Cómo andamos por casa?

lunes, 7 de diciembre de 2009

Justicia enmascarada: ¿Qué hay detrás?


Cuando leí que Al Pacino y Robert De Niro protagonizaban juntos una película, dudé mucho en ir a verla. Ambos son dos de los más grandes actores que vio nacer Hollywood, con casi un centenar de películas en sus haberes y ganadores indiscutidos de los premios de la Academia, que dan por hecho que son los actores más influyentes del mundo del estrellato.

Robert De Niro, un ejemplo personal. Lo he visto en cientas de películas que incluyen desde terror y drama hasta comedia. Uno de los actores más versátiles con los que me he encontrado y aún hoy, con más de 40 años haciendo películas, nunca he llegado a decepcionarme de sus actuaciones. Tengo que reconocer que comencé a pensar que Las dos caras de la Ley sería la primera. Al Pacino era el dilema que me hacía dudar de ver este film. No porque no sea un grande, porque es categórico que merece todo mi respeto y admiración, ha hecho tanto por el mundo del cine como John Lennon hizo por la música. Pero nunca me gustó su forma tan sutil y casi egocentrista en que interpreta personajes delirantes y hasta confusos, pero claro está que no es culpa suya. Y pese a su misteriosa vida y sus 1,65 de estatura, Al Pacino es un grande (admito, después de ver Las dos caras de la Ley, sí, Al Pacino pasó a la lista de mis actores predilectos).

Ahora lo que me compete.
"Me llamo David Fisk, detective en primer grado. He sido policía en Nueva York durante casi 30 años. En ese tiempo he matado a 14 personas"... Así comienza este envolvente film que mezcla pánico, impaciencia y un juego psicológico tremendo. No siempre lo que parece es, lo único evidente desde el principio.
Las dos caras de la Ley es una de esas películas... ¿Cómo les explico? Es un thriller psicológico que no llama la atención los primeros 30 o 40 minutos de emisión, en que se ve que el crimen lo cometió Tom Cowen y no David Fisk (pese a que en el incio ya se confiesa ese secreto, pero el detalle es que en todo el filme se trata a Pacino y De Niro con los seudónimos de sus personajes, Rooster y Turk. Son vivos los guionistas, porque este detalle impide que descubramos al asesino desde el comienzo). Hasta que los asesinatos se van sucediendo uno tras otro, señalando todos como único culpable al impulsivo y violento detective Turk. Después de que estos dos compañeros inseparables en proceso de jubilación (pese a que aún no estén preparados para ello) encierran a un asesino serial, los crímenes del que se hace llamar El Poeta vuelven a ocurrir y la semejanza entre ellos lleva a lamentarse una duda: ¿metieron entre rejas a la persona equivocada?

Un film que pone en juego una carrera de décadas de esfuerzo, una amistad de años, una confianza que parecía más inquebrantable que nada, la idealización de un héroe humano y la decepción de esa idealización... Lo que lleva a desarrollar la película. "Tom Cowen era mi modelo. El día que decidí dejar de tratar de ser él, fue el día más feliz de mi vida. Tú eras a lo que yo aspiré toda la vida y nunca pude ser. Entonces quebrantaste la ley, le pusiste al arma a Randall y me decepcionaste. Perdí la fe". Así confiesa este personaje cuando ve que se le cayó un ídolo, un detective modelo de Nueva York, que para encerrar de una vez a un proxeneta que se escabullía de la justicia, decide poner pruebas en manos del delincuente.

En realidad, al Poeta habría que agradecerle. Su objetivo son aquellos criminales que de alguna manera se escabulleron entre las grietas del sistema judicial. Su misión, al parecer, es hacer lo que la policía es capaz de hacer (o debería ser capaz de hacer), sacar a los culpables de la calle para siempre. Y de esa forma podría opacar todo setimiento de inferioridad ante un intachable policía de carrera.

Ahora lo que podemos cuestionarnos con este filme. No es complicado, porque se revela textualmente al principio y al final del mismo: "Uno no se vuelve policía porque quiere servir y proteger. Se une a la fuerza porque lo dejan llevar un arma y una placa. La mayoría de la gente respeta la placa. Todos respetan el arma".

Cierto. Queda más claro que el agua, ¿no? Ahora mi filosofía profunda de cada artículo que plasmo, comparando, tratando de sacar lo bueno de algo, intentando hacer algo diferente por mi país queriendo concientizar a mi gente de nuestras graves falencias como paraguayos. Para no perder la costumbre les pregunto. ¿No estará pasando lo mismo con nuestros policías? Los que supuestamente tienen que guardarnos de la inseguridad... Los que deberían portar un arma más por compromiso social que por respeto... ¿Qué implantan en realidad? ¿Respeto o miedo? No son el ejemplo que esta sociedad denigrada necesita. Más bien son la antítesis de héroes humanos que el mundo quiere desterrar de una vez por todas.

Cualquier crimen, asalto, asesinato, casi siempre está ligado por alguno de los costados a un ex teniente, ex policía o uno en ejercicio. Y queda afirmar que si no llegan a cumplir con la seguridad, ni siquiera lo llegan a hacer bien con la inseguridad porque al final los agarran.

Vean la película. No solo para apreciar la genialidad en el trabajo de dos grandes, porque a eso ya nos tienen acostumbrados, también para ver que nuestra realidad no es tan diferente de la de las más grandes potencias mundiales, como Estados Unidos. Todos, absolutamente, tenemos los mismos problemas. El tema no es cómo surgan estos, sino cuán preparados estamos para luchar contra ellos.

Buena película. Si saben mirar, verán un profundo mensaje detrás de nuestros comportamientos costumbristas, que no solo implica la delincuencia y el nido de criminales que se hace llamar Justicia, también incluye minúsculas partículas de nuestro mal hábito socialmente aceptado como el de la impuntualidad y la corrupción.

¿O el mundo empieza a funcionar al revés o yo me perdí de algo?

Les recomiendo. Les quedarán muchas más dudas, pero serán más concientes del lugar minado que estamos pisando. Y Robert De Niro y Al Pacino no son grandes, ¡son monstruos!

viernes, 27 de noviembre de 2009

Una reflexión para todos nosotros, que somos paraguayos...


Y una vez más, héme aquí. No para hablar de mis dudas existenciales, del avance de la tecnología, de mi sentimiento de atraso en cuanto a eso ni de mi medio limón que jamás llegó. Es una de esas épocas sabáticas de mi vida, en cuanto a materia de inspiración se refiere. En que pienso en todo y en nada a la vez. Tal vez sea porque se acerca fin de año y estas fechas fiesteras nunca fueron de mi completo agrado. Por estos tiempos en que casi todo lo que leo me llega al corazón y me emociona, esto no podía hacer menos. Somos paraguayos, no con orgullo, pero no es solo culpa del Gobierno, es la gente. Una manzana podrida pudre a las demás, decía un viejo dicho. Léanlo y después lo discutimos.

"La creencia general anterior era que Wasmosy, Cubas y Gonzalez Macchi no servían.
Actualmente se dice que Nicanor no sirvió y que Lugo tampoco servirá para nada.
Por eso estoy empezando a sospechar que el problema no está en lo ladrón que haya sido Wasmosy, en la ineptitud de Gonzalez Macchi o en lo hablador que fue Nicanor.
El problema está en nosotros. Nosotros como pueblo.
Nosotros como materia prima de un país.
• Porque pertenezco a un país donde la viveza es la moneda que siempre es valorada tanto o más que el dólar.
• Un país en dónde hacerse rico de la noche a la mañana es una virtud más apreciada que formar una familia a largo plazo basada en valores y respeto a los demás.
• Pertenezco a un país en donde, lamentablemente, los periódicos jamás se podrán vender como se venden en otros países, es decir, poniendo unas cajitas en las aceras donde uno paga por un solo ejemplar Y SACA UN SOLO PERIÓDICO DEJANDO LOS DEMÁS EN DONDE ESTÁN.
• Pertenezco al país en donde las empresas privadas y secretarías de estado son papelerías particulares de sus empleados deshonestos, que se llevan para su casa, como si tal cosa, hojas de papel, bolígrafos, carpetas, marcadores y todo lo que falta sea para la tarea de sus hijos.
• Pertenezco a un país en dónde la gente se siente triunfal si consigue robarse la señal de Cablevisión del vecino o si se piratean el Sky.
• Un país en dónde la gente inventa a la hora de llenar sus declaraciones de impuestos para no pagar o pagar menos.
• Pertenezco a un país en donde la impuntualidad es un hábito.
• En donde los directivos de las empresas no generan ningún capital humano.
• En donde no hay interés por la ecología, en donde las personas tiran la basura en las calles y luego le reclama al gobierno por no dar mantenimiento al sistema cloacal.
• Un país en donde no existe la cultura por la lectura y no hay conciencia ni memoria política, histórica ni económica.
• Donde nuestros diputados y senadores trabajan pocos días al año (y cobran todos los demás como si fueran altos ejecutivos), para aprobar una reforma (miscelánea) fiscal a toda máquina, que lo único que hace es hundir al que no tiene, joder al que tiene poco y beneficiar sólo a unos cuantos.
• Pertenezco a un país donde el registro de conducir y los certificados médicos se pueden comprar sin hacer ningún examen.
• Un país donde puede subir una persona de edad avanzada, o una mujer con un niño en brazos o un minusválido a algún ominbus y las personas sentadas se hacen las dormidas para no dárselo y si alguien le reclama se levantará de mala gana y para decir una mala palabra.
• Un país en el cual el derecho de paso es para el automóvil y no para el peatón.
• Un país en donde su gente esta llena de faltas, pero que disfruta criticando a sus gobernantes.
• Mientras más le digo ratero a Wasmosy, mejor soy yo como persona, a pesar de que ayer compré discos y ropa piratas y me consiguieron todas las preguntas del examen de mañana.
• Mientras más le digo falso a Nicanor, mejor soy yo como paraguayo o paraguaya, a pesar de que esta mañana embromé a mi cliente a través de un fraude que me ayudó a pagar algunas deudas.

No. No. No..¡ Ya basta !

• Como materia prima de un país, tenemos muchas cosas buenas pero nos falta mucho para ser los hombres y mujeres que nuestro país necesita.
• Esos defectos, esa sagacidad congénita, esa deshonestidad a pequeña escala que después crece y evoluciona hasta convertirse en casos de escándalo, esa falta de calidad humana, más que Wasmosy, Cubas o Nicanor, es lo que nos tiene real y francamente mal.

Lo siento. Porque aunque Nicanor hubiera renunciado, Lugo o el que lo sucediera tendría que seguir trabajando con la misma materia prima defectuosa que, como pueblo, hemos sido nosotros mismos.

• Y no podrá hacer nada. No tengo ninguna garantía de que alguien lo pueda hacer mejor, porque en lugar de tomar nuestro destino en nuestras manos, jodonamente estamos siempre esperando que alguien nos señale un camino destinado a erradicar primero los vicios que tenemos como pueblo, por eso nadie servirá. Ni sirvió Wasmosy, ni sirvió Gonzalez Macchi, ni sirvió Nicanor, ni servirá Lugo.
• ¿Qué? ¿Necesitamos traer a un dictador, para que nos haga cumplir la ley con la fuerza y por medio del terror?
• Aquí hace falta otra cosa. Algo más inteligente que manifestaciones, paros, bloqueos o invasiones.
• Y mientras esa otra cosa no empiece a surgir desde abajo hacia arriba, o desde arriba hacia abajo, o del centro para los lados, o como quieran, seguiremos igualmente condenados, igualmente estancados...¡igualmente jodidos!
• Es muy bueno ser paraguayo y vivir a la paraguaya, pero cuando esa paraguayidad autóctona empieza a hacerle daño a nuestras posibilidades de desarrollo como Nación, ahí la cosa cambia...
• No esperemos encenderle una velita a Todos los Santos, a ver si nos mandan a un Mesías. Nosotros somos los que tenemos que cambiar, ya que un nuevo presidente con los mismos paraguayos no podrá hacer nada.

Está muy claro... ¿o no?...Somos nosotros los que tenemos que cambiar. Yo creo que esto coincide muy bien en todo lo que nos pasa.
• Siempre le vemos al débil o al desvalido por lastima, por que nos sentimos igual de pequeños.
• Héroes nacionales a quienes ganan algo, lo que sea, porque nos urge vernos reflejados en alguien ganador (porque nosotros no nos creemos ganadores).
• Tenemos que reflejarnos en los triunfos de otros porque los nuestros son muy escasos.
• También sus derrotas las hacemos nuestras.
• Admiramos la mediocridad mediante programas de televisión nefastos y francamente tolerantes con el fracaso (telenovelas, Laura o Cristina, bailando por cualquier sueño ó cualquier estupidez).
• Es la industria de la disculpa y la estupidez.

CAMBIAR NO ES SOLO ELEGIR ALGO DISTINTO!!! CAMBIO YO Y OBLIGO A CAMBIAR. LOS DEMAS TENDRAN VERGÜENZA"

No sé quién lo escribió, me lo envió por mail una amiga. Y me pareció totalmente acertado. ¿No seremos nosotros y no el Gobierno los que nos estamos equivocando? Si hoy no cambiamos de mentalidad, los que mañana asuman el poder, serán igual o más inútiles. Vamos a desterrar la famoooosa ley del paraguayito del "así nomás" o del vai vai. Vayamos por más. en poco tiempo Bolivia o Venezuela van a venir a invadirnos, ¿y qué vamos hacer? ¿Quedarnos sentados a esperar que suceda? Pensémoslo mejor. Ni Nicanor, ni Lugo son únicos culpables de esto. Sin ayuda del pueblo, ningún Mesías ya va a poder salvarnos. Y tampoco me gustaría pensar que debe volver una suerte de Stroessner que nos enderece y nos ponga mano dura. Es una cuestión de mentalidad nomás.

Y conste que esto no lo firmó el león...

jueves, 26 de noviembre de 2009

Hay que buscarse un amante...


Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.
Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.
Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro: "Depresión" y la infaltable receta del antidepresivo de turno. Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, ES UN AMANTE.
Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto. Están las que piensan: ¡Cómo es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica!. Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más.
A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición:
Amante es: "Lo que nos apasiona". Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir.
Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.
A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby...
En fin, es "alguien" o "algo" que nos pone de "novio con la vida" y nos aparta del triste destino de durar. Y qué es durar? Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia.
Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.
Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, se vos también un amante y un protagonista... de la vida. Pensá que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie. Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante...
La sicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental:
"Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida". Jorge Bucay

Quiero aclarar que este artículo lo encontré en la página de una amiga, Patty, y se la copié. El autor escribió algo totalmente cierto, y que lo quise compartir con ustedes, mis humildes lectores. HAY QUE BUSCARSE ESE AMANTE. Ese punto de arranque, eso que nos motiva, nos apasiona... Lo que es capaz de transportarnos. Sobre todo en estos tiempos en que uno labura más para sobrevivir que por amor a lo que hace. ¡Pongámonos de novios con la vida! Triste, jodida, pero divertida. Vamos a reírnos de nosotros mismos, de nuestras metidas de pata, de nuestros éxitos, de hacer el ridículo, de los problemas. ¡CERO STRESS! Vamos a ser todos unos divagues y vamos a reírnos del fracaso, para que vea que no le tememos. Olvídense de las arrugas y de pagar las cuentas. A fin de mes ya va a venir la factura para hacerlo, pero mientras vamos a dejar que ese amante nos quite el sueño. ¡VAMOS A ENAMORARNOS! El paso del tiempo no es más que eso, tiempo, el espíritu es lo que se conserva, la esencia y eso no depende de la edad, depende de cuán felices nos sintamos. A fin de cuentas la felicidad plena no existe luego, la felicidad no son más que bellos momentos compartidos. ¡Entonces vamos a vivir la experiencia porque la vida es toda una aventura! Dále, busquen ese AMANTE, que puede ser cualquier cosa que esté ahí y que aún no se dieron cuenta nomás, ese que mueva nuestro mundo, que le da sal y color a nuestra vida. Sobre todo hoy, que cuesta tanto encontrar al medio limón ya que vivimos en una pequeña -y lamentable- burbuja tecnológica.

Les dejo, me voy a buscar un amante... La vida me espera.
¡Bis Bald!

miércoles, 25 de noviembre de 2009

¡Ponéte a la moda y despersonalizáte!


Si me preguntaran ahora mismo a qué le tengo miedo, sin duda diría una sola cosa: a la tecnología. Definitivamente ya estoy escuchando las risas de todo el mundo ante una respuesta tan irónica, burlona, pero cierta. Ya que nací en una época ochentosa pero cercana a los '90, cuando los avances tecnológicos se sucedían unos tras otros (para mi desgracia). Cualquier otra mujer diría que le tiene miedo a envejecer, a las arrugas, a manejar, al paso del tiempo, a las culebras, las arañas y lagartijas, a los delincuentes y hasta a ciertos hombres.Pero siempre dije que yo soy alguien poco convencional, y que le soy tan indiferente al paso del tiempo (por ahora!) como a la moda, por ejemplo. Creo que nací en esta época por un simple error de cálculo nomás, porque de haber elegido habría sido los '60 (para no decir la era victoriana, que me encanta).

A lo que iba. Así mismo es. Le tengo miedo a esos telefonitos modernos, esos que tienen todo programas para editar fotos y demás chiches, a las computadoras súper equipadas, a Linux, a las cámaras profesionales, a los mp4, ipods y compañía. En serio les digo, no se rían. Me manejo bien todavía con mi celular a cuerda, mi cámara digital simple y mi computadora con Windows XP. ¡Ah! Y con mi pen drive foston de 1Gb todo destartalado que uso para escuchar música retro y rock en español y alternativo. Asi evito luego complicarme. Lo más irónico del asunto es que soy informática y futura periodista. Espero no haberme equivocado de carrera y que en un futuro no tenga la exigente necesidad de actualizarme y adaptarme a tanta tecnología mediática.

Para el tema de hoy no podía elegir mejor canción. Del '97, de los hermanos españoles del grupo Tan Tan Go. Imagínense que en esa época recién empezaba el auge de internet y compañía. A saber ahora qué música dedicarán nuestros hijos en un futuro. Escúchenla mientras lean y vayan haciéndose la idea. "Te di todo mi amor@love.com... Mándame un e-mail que te abriré mi buzón... La la la...".



Pienso que de a poco estamos dejando de ser seres humanos para convertirnos en humanoides tecnológicos. El solo pensarlo, me aterra tal posibilidad. Ya no van a existir más esos intensos cuentos de amor y de hadas en que el galán corría al aeropuerto a impedir que la novia se vaya lejos. Ahora le envían un mensajito desde el cómodo sofá y listo. Ya no corremos riesgos ni aventuras por estar conectados a la red chateando con nuestros amigos y comunicándonos con el resto del mundo sin salir de casa. Me asusta, en serio.

La tele luego me da miedo. En vez de crear conciencia, idiotiza, diría. No forma, deforma más bien. Los bebés ya nacen con un celular bajo el brazo, las "criaturas" de 10 ya tienen chico'i (yo a esa edad jugaba todavía a las muñecas, ahora juegan a los muñecos... pero de verdad), los de 15 ya manejan y todos vuelan. Y a veces siento que me quedé en el tiempo. No creo ser la única que sienta eso. Nos estamos DESPERSONALIZANDO. Y asusta más que cualquier historia de terror de Stephen King o que algún juego sangriento de Jigsaw. A mí me asusta hasta el orkut, que muestra tus actualizaciones, tus cambios, tus amistades, tus contactos... Y dentro de poco no dudo que hasta cuente cuando vas al baño también.

El mundo nos está exigiendo competir y atualizarnos constantemente. Todavía soy de la mentalidad de cambiar el mundo. Soy idealista, no romántica, lo aclaro. No creo en las religiones, en los políticos ni en nada que se le parezca. Pero las tecnologías nos facilitan la vida, nos hacen más haraganes y nos hace perdernos de tantas cosas lindas que tiene el mundo real y la naturaleza para ofrecernos, pero AFUERA, no dentro de nuestro florero.

Pareciera que jugamos la Guerra de los Mundos donde somos maniquíes esperando de brazos cruzados la invasión extraterrestre. Si Facebook fuera un país, sería el 3º más poblado del mundo. ¡Por Dios! Y me pregunto yo, ¿esto es una revolución o una moda?

martes, 24 de noviembre de 2009

Breve historia de lo que alguna vez fue...


Estuve encantada. Tal vez una, dos o tres veces. No sé. Solo tengo la certeza de que en una de esas me enamoré. De vos. Sí, de vos. De vos, que hoy estás lejano, que quizás seas el último en leer esto, si lo hacés. Tal vez seas el último en visitar mi blog y ver parte de mi alma revelada en él. Hoy ya no estás conmigo, y yo puedo estar sola, aunque en realidad no lo sienta así. Estoy viva, buscando feliz mi camino, en la espera de mi medio limón (porque sabés que las almas gemelas para mí son cursis y que yo soy la mitad de un fuerte y agrio limón que debe estar huyendo despavorido por algún espacio minúsculo de este mundo). Ese que irónicamente pueda alimentarme. Porque siempre digo que hasta que no llegue aquel que logre descolocarme y que me quite el sueño, simplemente no valdría la pena intentarlo siquiera.

Aclaro que no busco volver al pasado. Fui feliz, lo sigo siendo, de una manera distinta. Pero rememorar es como volver a vivirlo, vivir momentos que me hicieron ser la mujer que soy hoy. Cogí tu mano, cogiste la mía y volamos juntos. Hoy, yo sigo volando... pero ya por mi cuenta.

Ya no más palabras. Dejo lo siguiente al lector... Y a vos. Con un tema que te lo dediqué desde el primer día en que nos conocimos. Porque sí, te conocí un día de enero con la luna en mi nariz y como ví que eras sincero (gracias! Porque en estos tiempos en que es tan jodido encontrar gente simple, honesta y espontánea, vos supiste demostrarme que hay quienes son diferentes al resto del mundo) en tus ojos me perdí. Ya te encontré varios rasguños que te hicieron por ahí, pero mi LOCO amor "fue" tu mejor doctor (y tu loco amor también "fue" el mío). ¡Arrivederci!



-----FLASHBACK-----
Hay cosas que uno no llega a entenderlas.
Dudas que siguen ahí como si hubiesen sido ayer.
Yo, en particular, nunca voy a terminar de entender cómo de un día para otro se acabó el amor.
Tantas palabras lindas, tantos momentos compartidos… Y de repente, nada.
¿Cómo pudimos querernos tanto? Recuerdo cada momento que viví contigo y fui muy feliz.
Cuando venías a abrazarme, a buscar consuelo, a llorar tus desgracias.
Cuando teníamos conversaciones por largas horas y siempre terminaba con un dulce ‘te quiero’. Un ‘te quiero’ que siempre significó demasiado para los dos. Con ese ‘te quiero’ me regalabas el cielo, me bajabas una nube, o mejor aún, me alzabas a ella…
Pero un día, se acabó.
Ni consuelos, ni llamadas, ni un mensaje de texto, ni un ‘te quiero’…
Le sigo buscando explicaciones, excusas, varios motivos por el cual se acabó. Pero no lo encuentro. No sé cuál es la razón que hizo que nos separemos así.
Yo lo admito, fui muy indiferente a tus sentimientos. Pensaba que el ser dura me daría ventajas. Pero me equivoqué. Me equivoqué grande, pero aprendí.
Hoy ya no contestas mis mensajes, no haces caso a mis llamadas. No sé qué pasará por tu mente.
Pero ya te perdí. Te lloré, te busqué. Pero no me arrepiento.
No me arrepiento porque crecí, maduré. Me hice más fuerte. Hoy sé lo importante que es demostrar lo que sentimos, no guardarnos nada.
Me enseñaste lo importante que es dar amor. Y aunque pasamos diferencias donde creía ser yo la incondicional, no te guardo rencor.
Porque aprendí a amar con independencia, con madurez. Y aprendí a valorarme a mí misma.
Y me admiro. Sí, me admiro. Porque después de tantas caídas, después de tantas desilusiones… Sigo creyendo en el amor. Pienso que en algún lado debe existir. Y que algún día me ha de llegar.
Hoy sólo digo una cosa, lo que viví, fue el recuerdo más lindo de todos. ¡GRACIAS!